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Información extraida del diario La Nacion del 3 de Abril de 2002

Repercusiones y conmemoraciones en Gran Bretaña
Los ingleses también recordaron la guerra
Ratificaron su soberanía con actos



LONDRES.- Los británicos evocaron ayer la guerra que "el Reino Unido casi perdió" con programas de televisión, radio, artículos periodísticos y un acto religioso de conmemoración.

No hubo cambios, sin embargo, en la línea oficial del Foreign Office en lo que respecta al tema que la desencadenó -la soberanía de las islas-, ni siquiera en respuesta a las declaraciones del presidente Eduardo Duhalde en Ushuaia. "Ese tema no se discute. Las islas continuarán siendo británicas mientras así lo deseen los malvinenses", confirmó a LA NACION una vocero de la sede diplomática.

Familias de los veteranos del conflicto en el Atlántico Sur y representantes de las islas asistieron a una misa en la capilla del Falkland Island Memorial (Memorial de las islas Malvinas), en Berkshire.

La ex primera ministra Margaret Thatcher no figuró entre los asistentes, aunque se la vio ayer firmando con su esposo, Denis, el libro de condolencias por la muerte de la reina madre en el Palacio de St. James.

Gracias a la suerte

La figura más alta de la armada británica en el campo bélico, el almirante sir John "Sandy" Woodward, participó del acto y destacó el coraje de los combatientes de ambos bandos.

"Ganamos la Guerra de Malvinas con un grado de suerte. La decisión misma de lanzarnos a ella fue muy ajustada", sostuvo al destacar que, de no ser por la insistencia del entonces primer lord del Almirantazgo sir Henry Leach, Margaret Thatcher no habría enviado tropas.

"Y si los norteamericanos no hubieran estado de nuestro lado, no habríamos ganado -subrayó Woodward-. El Departamento de Estado era pro argentino, mientras que el Departamento de Defensa era pro británico. Era una puja 50-50 a ver hacia qué lado se inclinaba la balanza."

Woodward también recordó un incidente que podría haber terminado en tragedia. En camino de la isla de Ascensión a las Malvinas, a fines de abril, estuvo a punto de ordenar el derribamiento de un Boeing 707 que sospechaba espiaba su flota para los argentinos. "Resultó ser un avión comercial. Pero de no habernos dado cuenta de esto a tiempo, no sólo habríamos matado a cientos de inocentes; también habríamos colocado a toda la opinión pública internacional en contra nuestra", advirtió.

El almirante retirado puso de relieve la desesperante situación de sus fuerzas en el momento de la rendición argentina. "Cinco barcos fueron hundidos, los suministros se estaban agotando... Estábamos en nuestros últimos suspiros. Si ellos hubieran aguantado una semana más la historia habría sido muy distinta", indicó.

La falta de preparativos del lado británico y el peso del factor sorpresa de la ocupación argentina fueron motivo de artículos periodísticos.

Algunos advirtieron que de continuar con los recortes de presupuesto de defensa "para el año 2006, Gran Bretaña no podrá volver a pelear una Guerra de Malvinas". El matutino conservador The Daily Telegraph sostuvo que, "de eliminarse todos los aviones Sea Harrier, como está planeado", las islas no podrían ser recuperadas "sin tener que depender del apoyo de las fuerzas de los EE.UU."

La mayoría de las emisiones televisivas se concentraron en transmitir testimonios de los sobrevivientes del conflicto, especialmente el veterano Simon Weston, cuyo desfigurado rostro se ha convertido en el emblema del sufrimiento británico.

"No hay ganadores en la guerra. Creo que somos todos perdedores porque tuvimos que ir allí -concluyó durante un programa de la BBC-. No hay nada glamoroso o glorioso en el conflicto. No hay nada maravilloso en matar a gente. Es sólo una de esas cosas... Es la guerra."

Por Graciela Iglesias
Corresponsal en Gran Bretaña



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